Consejo:
Etiqueta el tanque y la caja del tanque con la fecha del primer uso para hacer un seguimiento del tipo y la antigüedad de la resina en cada tanque.
Siempre que un tanque de resina no esté instalado en la impresora, guárdalo sobre una superficie plana, apartado de la luz solar directa y con la tapa puesta. Si el fondo del tanque de resina tiene resina líquida, límpialo antes de guardar el tanque. Apila varios tanques para facilitar el almacenamiento.
Consejo:
Etiqueta el tanque y la caja del tanque con la fecha del primer uso para hacer un seguimiento del tipo y la antigüedad de la resina en cada tanque.


Almacena los tanques en superficies limpias y niveladas que eviten que la luz traspase o se refleje a través de la ventana transparente del tanque, que se encuentra en la parte inferior del mismo. Aunque el marco del tanque bloquea las longitudes de onda de luz que curan la resina, la parte inferior del tanque no lo hace.
Evita que la ventana del tanque entre en contacto con polvo u objetos abrasivos. Puedes colocar un material que no acumule pelusas, como un paño de microfibras, debajo del tanque para evitar arañazos en la ventana del mismo.